top of page

Proceso de Coaching

¿Cómo me sentiré en un proceso con Reme Soto?

Te lo contaré con una bonita metáfora.

Tu casa           tu hogar, tu alma.

Imagina que heredas tu vivienda familiar, tu casa, donde te criaste, pero hace años que no vas y apenas la recuerdas. Sabes que es una casa muy grande y con muchos años, pero también que tiene muchas posibilidades, y además tienes los recursos que necesitas para reformarla y decorarla a tu gusto. 
Y ahí estás, plantado frente a esa puerta, por la que hace tantos años que no entras. La observas con detenimiento desde fuera. “¡Cuántos recuerdos!” La nostalgia te envuelve, pero también la ilusión por ver qué encuentras. Sientes que ella también estaba esperando, a que llegaras, a que le dieras vida y la devolvieras al lugar que le corresponde. ¡Es una casa preciosa! ¡Es una casa con alma y tú vas a recuperarla!

Empiezas a imaginar cómo será vivir allí y todo lo que podrás hacer cuando esté lista.  Ya te ves tomando el sol en el jardín y lo disfrutas. ¡Sientes incluso lo fría que está el agua de la piscina al tirarte del pequeño tobogán! 

Con paso firme cruzas el umbral y avanzas por el pasillo. Parece que lleva mucho tiempo cerrada, sin limpiar y huele un poco extraño, ... es un olor que se te queda dentro y te cuesta un poco respirar. "¡Mejor abrir las ventanas!"

Tiene varias habitaciones con moho, en algunas no quieres entrar, no te acordabas de ellas, pero ahora que estás ahí te pincha un poco el pecho y un nudo toma el control de tu garganta, como si te trajeran recuerdos dolorosos, que aún no estás preparada para revivir, así que decides dejarlas para otro día.

Sigues avanzando y descubres tu habitación infantil y la angustia desaparece. Está totalmente abarrotada de cosas bonitas pero descuidadas. Te sientes otra vez niño/a. Te fijas en unos juguetes que te encantan. ¡Cómo los habías olvidado, si de niña jugabas con ellos a todas horas! Los coges directamente en tu regazo y los abrazas. Les prometes cuidarlos y no volver a separarte de ellos, porque son tuyos y te pertenecen.

El comedor tiene muchos muebles, que pueden arreglarse, pero que necesitarán más tiempo. Tu vista se posa en las fotos familiares, la mayoría son momentos felices, aunque algunos te entristecen. También hay medallas de deporte, incluso premios y reconocimientos de tus éxitos laborales. ¡Para nada te acordabas de haber conseguido esos logros!

De lo que si te acuerdas es de la buhardilla, en la que solías pasar las horas con tus amigos. Te sientas un rato en el viejo y destartalado sofá y añoras cuando saltabas y bailabas sobre él. Están tus camisetas, tus discos favoritos, títulos de cursos que hiciste hace siglos, ... ¡cuántos momentos que te recuerdan quién eres y lo que ya lograste!​ Y llegas a la última estancia.

"¡Sin duda es la peor:  la cocina y el lavadero!" Está repleto de trastos sucios y ropa vieja que ya no te sirven. Sabes que tendrás que desprenderte de ellos, y no será fácil. Pero sobre todo hay un montón de cacharros por fregar, un montón de utensilios útiles. Están muy sucios, pero sabes que con un lavado quedarán como nuevos y podrás usarlos.

Abandonas la casa pensando que es enorme y que será un montón de faena. Por un momento sientes que no será fácil y que no te apetece nada porque será lento y puede que doloroso. ¡¡Buaff!

Pero no puedes dejar tu casa así, abandonada, muerta durante años. Sencillamente ya no quieres y te comprometes a hacer lo que haga falta para devolverle la vida que merece. Y tras este pensamiento, ves que en realidad ya estás ilusionado. ¡Haber visto la casa, ya ha sido un regalo!

Te has dado cuenta de que tu casa es preciosa, magníficamente equipada y con muchísimas opciones. ¡Y además es la tuya y has podido reencontrarte contigo!

 Y ahora ya no quieres seguir ignorándola. Sientes que merecerá la pena cada segundo de tu tiempo que inviertas en ella porque es lo que tienes, es lo que eres.  Y volverás mañana y al otro y al otro, a tu ritmo... hasta hacer de tu casa, tu hogar.

¿En qué consiste un proceso de coaching con Reme Soto? 

Paso a paso.

Un proceso de coaching conmigo es un viaje consciente hacia ti misma, diseñado para ayudarte a reconectar, tomar decisiones desde tu verdad y avanzar con claridad. Te acompaño desde la escucha, el respeto y la confianza, utilizando herramientas como la PNL, visualizaciones, dinámicas emocionales y mindfulness.

METODO:  Cada sesión sigue una estructura flexible, pero basada en la metodología GROW, un modelo que da claridad, enfoque y dirección.

¿Qué es el modelo GROW?
G – Goal (Objetivo)
¿Qué quieres lograr en esta sesión o en tu proceso?
O – Options (Opciones)
¿Qué alternativas tienes? ¿Qué podrías hacer diferente?
R – Reality (Realidad)
¿Dónde estás ahora? ¿Qué está pasando? ¿Qué te frena?
W – Will / Way forward (Voluntad / Plan de acción)
¿Qué vas a hacer? ¿Cuándo? ¿Cómo te comprometes contigo?

*Al final de cada sesión, sales con un plan de acción concreto, ajustado a tu ritmo y posibilidades reales. Lo que sucede entre sesiones también forma parte del proceso.

1

Primera sesión

Informativa y gratuita (20-30 min)

Es el primer contacto donde:
  • Me cuentas brevemente tu situación y tus necesidades.
  • Te explico cómo trabajo y qué puedes esperar del proceso.
  • Evaluamos si el coaching es lo que ahora necesitas y/o si puedo ayudarte con alguna otra herramienta.
  • Si lo tienes claro te enviaré la documentación informativa y el contrato. Además, recibirás un cuestionario inicial y/o una primera dinámica para que vayas calentando.

No es una sesión de trabajo aún, sino un espacio para valorar si este es tu momento y si tenemos buena sintonía

2

Sesión Inicial Exploratoria

Es la primera sesión donde realmente empieza tu proceso

Esta primera sesión dura entre 90 minutos y 120 minutos y se denomina “sesión exploratoria”.
 
Me cuentas si tienes claro cuál es tu meta, comenzamos a explorarla y te visualizas consiguiéndola con la técnica del explorador. Si da tiempo incluso se definen las metas intermedias necesarias para llegar a este objetivo final. 

Es muy habitual que el cliente no tenga claridad sobre lo que quiere conseguir y no se logre definir el objetivo final ni las metas intermedias en esta primera sesión. En este caso, seguimos explorando con preguntas o incluso con dinámicas como las ruedas de la vida, tus valores, visualizaciones, etc. Se divide en dos sesiones la exploración y se continúa en la siguiente hasta que la meta final sea SMART (Especifica, Medible, Relevante, Alcanzable y Temporal) y se logren sacar también las metas intermedias.

3

Sesiones Intermedias

Duración de 60-90 minutos

Las sesiones intermedias tendrán una duración de 60 minutos aproximadamente, aunque a menudo se alargan. En cada una de ellas se trabaja un objetivo de sesión específico para ese ratito, de modo que te lleves algo de cada sesión. Además de todas las sesiones, saldrás con el compromiso de dar un pequeño paso, que tú decides. Yo te ayudaré a revisar su complimiento y tu compromiso para ir avanzando y consiguiendo las metas intermedias y tu objetivo final del proceso.

Yo te acompañaré y te llevaré de la mano hacía dónde tu sientas que debes ir. Irás desbloqueando las creencias o bloqueos, que te limitan; reconociendo todos tus recursos y habilidades; recordando quién eres y tu propósito.
 
  • Celebrando avances, aunque sean pequeños.
  • Reajustando objetivos si es necesario.
  • Sosteniéndote cuando el proceso se vuelve incómodo (que suele ser cuando más transforma).

Cada sesión es única, porque tú y tu momento también lo son.

4

Sesión de Cierre

Duración de 45-60 minutos

Hay una última “sesión de cierre”, que suele ser más breve, en la que se recogen todos los aprendizajes adquiridos, se realiza una valoración del proceso completo y revisamos tu evolución personal y emocional. Hacemos un ejercicio de “cierre simbólico”.
Te llevarás una guía para seguir avanzando por ti misma con más seguridad.


💡 ¿Cuántas sesiones incluye el proceso?


Depende de ti. Suele durar entre 5 y 8 sesiones, según tu objetivo y tu ritmo. Las sesiones son semanales o quincenales. La fase de exploración, puede requerir más tiempo y dividirse en dos sesiones, en este caso no deben distanciarse más de una semana, para poder recordar con facilidad. Por el mismo motivo, recomiendo que, entre la sesión exploratoria y la primera sesión intermedia se deje sólo una semana de intervalo. Después, durante las sesiones intermedias y con la del cierre, pueden distanciarse estos intervalos según las necesidades del cliente y el tiempo que se necesite para llevar a cabo el plan de acción y evaluarlo.

FAQ

Preguntas más frecuentes

bottom of page